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Tatuajes y piercings. ¿Qué tanto afectan la imagen en la vida laboral?

Los tatuajes y piercings han existido por milenios, sin embargo, en la actualidad gran parte de la sociedad aún rechaza y estigmatiza a quienes los tienen.

 

En algunas organizaciones se subestiman las capacidades y los conocimientos de las personas que tienen piercings y tatuajes/IMAGEN TOMADA DE: http://bit.ly/2MGG1Hf

En la historia de la humanidad diversas comunidades han utilizado el cuerpo como un medio para expresar todo tipo de gustos, costumbres e ideologías. Un ejemplo de esto son los tatuajes, una forma de modificación corporal, que consiste en introducir pigmentos bajo la piel por medio de agujas, con el objetivo de plasmar un diseño, el cual queda marcado para siempre. Esta forma de expresión es más antigua de lo que se creía, pues en 1991 dos alpinistas alemanes encontraron en un glaciar el cadáver de un hombre, el cual tenía manchas de tinta en su piel. “Se dataron muestras corporales de “Ötzi”, de su vestimenta y restos vegetales hallados junto al cuerpo por métodos de radiocarbono. Los resultados arrojaron una antigüedad de 5.300 años, una fecha que sitúa el hallazgo en el neolítico europeo” (1).

Los tatuajes no son la única forma de modificación corporal, también existen los piercings o perforaciones. “Los orígenes de la perforación corporal se remontan a los ritos ancestrales de las tribus africanas y mexicanas, desde entonces muchas personas lo han hecho por razones religiosas, metafísicas, sexuales o estéticas” (2). Este procedimiento consiste en perforar una parte del cuerpo como: la nariz, la boca, las orejas, entre otras, con el fin de insertar ornamentos o joyas que en muchas ocasiones tienen un valor simbólico que puede reflejar valores culturales, gustos personales e incluso la identificación con una subcultura.

Estas antiguas formas de expresión corporal han tenido todo tipo de variaciones con el paso del tiempo, las cuales les han permitido mantenerse vigentes en la sociedad. Sin embargo, estos temas continúan siendo un tabú en muchos sectores, por ello aún existe rechazo y discriminación hacia las personas que poseen tatuajes o piercings. No obstante, esta problemática va más allá del ámbito social, en ocasiones interviene en la vida laboral ya que el proceso de conseguir un empleo se ve afectado debido a los estereotipos y estigmatizaciones que tienen algunas organizaciones o sus clientes.

Son varios los factores que tiene en cuenta una empresa u organización al momento de emplear a una persona con piercings y tatuajes, dos de ellos son: la ubicación y el diseño. Así lo aseguró Juan Pablo Sterling Casas, filósofo y profesor de la facultad de derecho en la Universidad Autónoma de Bucaramanga, quien manifestó: “Muchas de las actitudes de un empleador hacia las personas que tienen este tipo de modificaciones corporales son: ¿Qué es lo que tiene?, ¿Dónde lo tiene? y ¿Cuánta área es la que cubre?”, pues no es lo mismo tatuarse un pequeño corazón en la muñeca, que la cara de un demonio en todo el brazo.

 

Las modificaciones corporales son una forma de expresión de la identidad y no significan pérdida de profesionalismo. /Imagen tomada de http://bit.ly/2MBTu2E

El tipo de trabajo que se va a realizar, la comunidad con la que va a estar en contacto y el establecimiento donde va a ejercer como profesional, son variables que también median en la mente del empleador al momento de contratar a una persona con modificaciones corporales. Por esta razón, Francia Helena Becerra, directora del Colegio Gimnasio Infantil San Felipe aseguró: “La sociedad acepta según el trabajo, pero con los profesores es muy difícil, pues a veces los papás de los estudiantes tienden a ser muy conservadores. En cuanto a los tatuajes se habla con la persona y se le pide que se los cubra, en el caso de los piercings que se los quite”.

La religión también juega un papel fundamental en el rechazo que la sociedad tiene con respecto al tema de los tatuajes y las perforaciones, pues desde hace siglos le ha hecho creer a las personas que tener modificaciones corporales es algo anormal. Según Foucault “cuando un juicio no puede enunciarse en términos de bien y de mal se lo expresa en términos de normal y de anormal. Y cuando se trata de justificar esta última distinción, se hacen consideraciones sobre lo que es bueno o nocivo para el individuo” (3). Por esta razón, “en muchas ocasiones este tipo de discriminación se basa en argumentos como: “no me gusta”, “la religión me lo prohíbe”, “yo no me haría eso”, entonces se crea una especie de regla moral que justifica algunas formas de pensar y actuar”, expresó Juan Pablo Sterling.

Las personas pueden tomar acciones legales en caso de que sean rechazadas o discriminadas en un trabajo por el hecho de tener tatuajes o piercings, pues está siendo vulnerado el derecho a la igualdad que se menciona en el artículo 13 de la Constitución Política de Colombia, el cual dice: “Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación” (4). Hilda Dignora Quiroga Hernández, abogada, explicó el proceso que se lleva a cabo en estos casos: “Una acción de tutela es lo más recomendado, pero primero hay que investigar la situación y analizar los motivos que se dieron, porque no todos pueden tutelar y ganar”.

Es momento de que las organizaciones comiencen a eliminar todos los prejuicios que tienen acerca de las modificaciones corporales, pues además de ser una forma de expresión hacen parte de la identidad de los empleados. Para lograr este objetivo se deben generar espacios de inclusión en los que el conocimiento tenga más valía que el aspecto físico y buscar la creación de entornos laborales en los cuales se respete al otro, lo que aportará a una multiculturalidad al interior de la organización. De esta manera, se podrá transmitir una imagen y una conducta corporativa positiva a los públicos internos y externos, los cuales empezarán a notar que la empresa  respeta las diferencias y valora la diversidad.

La percepción de la gente sobre estos temas tuvo un cambio positivo en los últimos años, ya que la mayoría de los jóvenes tienen un pensamiento más abierto acerca de las modificaciones corporales, comparado con el de los adultos y esto se debe al contexto histórico en el cual se han desarrollado. “De acuerdo a estadísticas, uno de cada tres jóvenes adultos hoy tiene un tatuaje, muchos tienen más de uno y la tendencia va a continuar.” (5). Por esta razón, los piercings y tatuajes se han vuelto algo común en la sociedad, pues finalmente están siendo reconocidos como un medio por el cual las personas expresan su identidad y no como algo negativo.

 

Existen diversos tipos de piercings y cada uno de ellos tiene un origen y significado diferente. /Infografía tomada de http://bit.ly/2NoWWeh

 

 

En la actualidad existen más de 15 estilos de tatuajes como: realista, blackwork, tribal, neotradicional, bosquejo, puntillismo, entre otros. /Infografía realizada por Brian Alexander Sierra Aguilar

Referencias bibliográficas:

1. GARCÍA, M. (2004). El hombre de los hielos. Revista Historia y Vida. No. 441.

2. http://www.scielo.org.co/pdf/reus/v14n2/v14n2a05.pdf

3. http://www.pensamientopenal.com.ar/system/files/2014/12/doctrina39453.pdf

4. http:/ http://www.constitucioncolombia.com/titulo-2/capitulo-1/articulo-13

5. /www.portafolio.co/tendencias/industria-tatuajes-497313

 

 

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